Semana del 8 al 14 de febrero de 2026 Domingo de la 5ª semana del Tiempo Ordinario 8 de febrero de 2026, San Honorato SALUDOS CORDIALES Paz y bien, Hoy celebramos
Semana del 1 al 7 de febrero de 2026 Domingo de la 4ª semana del Tiempo Ordinario 1 de febrero de 2026, Santa Brígida y San Andrés SALUDOS CORDIALES Paz y bien, Mañana lunes
Semana del 25 al 31 de enero de 2026 Domingo de la 3ª semana del Tiempo Ordinario 25 de enero de 2026, Conversión de San Pablo SALUDOS CORDIALES Paz y bien, Hoy
SALUDOS CORDIALES Paz y bien, Nos encontramos celebrando la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos del año 2026 (del 18 al 25 de enero), fiesta de la conversión de San
Semana del 11 al 17 de enero de 2026 BAUTISMO DE JESUS SALUDOS CORDIALES Paz y bien. Terminamos el tiempo de Navidad, después de felicitarnos el año nuevo y vivir desde el

La Eucaristía es donde todos los miembros de la parroquia nos reunimos . Es en la Mesa de la Palabra y en la Mesa de la Eucaristía donde se nutre la comunidad de fe.

El Despacho Parroquial tiene por fin principal la atención a los fieles por parte de los sacerdotes. Además, se realizan todos los trámites respecto a los Sacramentos, Eucaristías, Documentos Eclesiales.

La parroquia dispone de un equipo de familias y un presbítero que ayudan en esta pastoral y llevan a cabo tres encuentros previos de preparación para el Bautismo con lo padres y el bautizando.

Recibir la Primera Comunión significa entrar en la vida cristiana adulta, y participar como cristianos maduros y responsables en la vida de la Iglesia. Por eso la preparación debe ser más atenta y la participación más consciente.

Con la confirmación, nos convertimos en cristianos maduros y podremos llevar una mejor vida cristiana.

La alianza matrimonial, por la que el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole, fue elevada por Cristo Señor a la dignidad de sacramento entre bautizados.

La Iglesia, como madre que es, acompaña a sus hijos hasta la entrega de su vida a Dios con la oración y los sacramentos; pero no los abandona una vez que ya han cruzado el umbral de esta vida. Al contrario, la comunidad cristiana se reúne para orar por ese hermano nuestro que ha pasado ya a las manos del Padre.



